El aparato digestivo es el conjunto de órganos (boca, faringe, esófago, estómago, intestino delgado e intestino grueso) encargados del proceso de la digestión, es decir, la transformación de los alimentos para que puedan ser absorbidos y utilizados por las células del organismo. La función que realiza es la de transporte (alimentos), secreción (jugos digestivos), absorción (nutrientes) y excreción mediante el proceso de defecación. El proceso de la digestión es el mismo en todos los animales: transformar los glúcidos, lípidos y proteínas en unidades más sencillas, gracias a las enzimas digestivas, para que puedan ser absorbidas y transportadas por la sangre.
Descripción y funciones
El aparato digestivo es un largo tubo, con importantes glándulas asociadas, siendo su función la transformación de las complejas moléculas de los alimentos en sustancias simples y fácilmente utilizables por el organismo.
Estos compuestos nutritivos simples son absorbidos por las vellosidades intestinales, que tapizan el intestino delgado. Así pues, pasan a la sangre y llevan el alimento a todas y cada una de las células del organismo.
Desde la boca hasta el ano, el tubo digestivo mide unos once metros de longitud. En la boca ya empieza propiamente la digestión. Los dientes trituran los alimentos y las secreciones de las glándulas salivales los humedecen e inician su descomposición química. Luego, el bolo alimenticio cruza la faringe, sigue por el esófago y llega al estómago, una bolsa muscular de litro y medio de capacidad, en condiciones normales, cuya mucosa segrega el potente jugo gástrico, en el estómago, el alimento es agitado hasta convertirse en una papilla llamada quimo.
A la salida del estómago, el tubo digestivo se prolonga con el intestino delgado, de unos cinco metros de largo, aunque muy replegado sobre sí mismo. En su primera porción o duodeno recibe secreciones de las glándulas intestinales, la bilis y los jugos del páncreas. Todas estas secreciones contienen una gran cantidad de enzimas que degradan los alimentos y los transforman en sustancias solubles simples.
El tubo digestivo continúa por el intestino grueso, de algo más de metro y medio de longitud. Su porción final es el recto, que termina en el ano, por donde se evacuan al exterior los restos indigeribles de los alimentos.
Conjunto de órganos
La boca, también conocida como cavidad bucal o cavidad oral, es la abertura a través de la cual los animales ingieren sus alimentos.está ubicada en la cabeza y constituye en su mayor parte el aparato estomatognático, así como la primera parte del sistema digestivo y tubo digestivo. La boca se abre a un espacio previo a la faringe llamado cavidad oral, o cavidad bucal.
La boca humana está cubierta por los labios superior e inferior y desempeña funciones importantes en diversas actividades como el lenguaje y en expresiones faciales, como la sonrisa.
La boca es un gran indicador de la salud del individuo. La mucosa, por ejemplo, puede verse más clara, pálida o con manchas blancas, indicador de proliferaciones epiteliales.
En la boca se pueden distinguir tres tipos de mucosa:
Simple de revestimiento: presenta submucosa.
Masticatoria: con probable ausencia de submucosa, queratinizada o paraqueratinizada y en contacto directo con el tejido óseo.
Especializada: se presenta en ciertas regiones de la lengua. Se refiere a la mucosa relacionada a los receptores de gusto.
Funciones de la boca
Masticar: gracias a los movimientos de la mandíbula y a la presión de los dientes se produce este tratamiento mecánico que degrada los alimentos. La mandíbula es la que proporciona la fuerza para que los molares inferiores ocluyan contra los superiores. (actúa como un martillo)
Salivar: gracias a la desembocadura de los conductos de las glándulas salivales, se produce el primer jugo digestivo (saliva), que realiza una degradación química de los alimentos. En el caso de los carbohidratos lo hace a través de la amilasa salival, que se encarga de destruir los enlaces alfa-1,4 que están presentes en los polisacáridos, y después seguirían degradándose a nivel intestinal.
Sentido del gusto: en la boca se encuentran los receptores sensoriales del gusto, sobre todo en la lengua, llamadas papilas gustativas.
Habla: en la boca se encuentran gran parte de las estructuras que modifican el sonido laríngeo y producen la voz articulada gracias a sus cavidades especiales.
Deglución: se divide en dos:
Fase voluntaria: la lengua se eleva hacia el techo de la cavidad bucal, impulsando el bolo alimenticio para que entre en la faringe.
Fase involuntaria: la epiglotis va hacia atrás y cierra el orificio superior de la laringe. Por causa de este reflejo, la faringe queda convertida solo en una via digestiva transitoria, impidiendo así el ingreso de trozos a la via aerea (tráquea).
Estructura de la boca
La cavidad oral está situada en la parte inferior de la cara, entre las fosas nasales y la región suprahioidea. Tiene forma de óvalo con diámetro mayor anteroposterior. Los arcos alveolodentarios dividen la boca en dos partes: una parte anterior y lateral, situada fuera de estos arcos, que es el vestíbulo de la boca y otra parte situada hacia dentro de estos arcos que es la boca propiamente dicha. La boca propiamente dicha y el vestíbulo bucal se comunican entre sí por numerosos intersticios que separan los dientes unos de otros (espacios interdentarios), y también por un espacio más ancho situado entre los últimos molares y la rama ascendente de la mandícula (espacio retrodentario o trígono retromolar).
Cuando la boca está cerrada, es decir, cuando ambas mandíbulas están aproximadas y no existe alimentos o cuerpos extraños en su interior, la cavidad oral es una cavidad virtual. La boca se convierte en una cavidad real y adquiere unas dimensiones considerables debido a:
La separación de las mejillas, agrandando el vestíbulo bucal transversalmente, por ejemplo cuando se sopla.
La proyección de los labios hacia delante, ampliando el vestíbulo en sentido anteroposterior.
La separación de la mandíbula del maxilar superior, aumentando el diámetro vertical de la cavidad.
Faringe
La faringe es un tubo musculoso situado en el cuello y revestido de membrana mucosa; conecta la nariz y la boca con la tráquea y el esófago. Por la faringe pasan tanto el aire como los alimentos, por lo que forma parte tanto del aparato digestivo como del aparato respiratorio. En el hombre mide unos trece centímetros, extendido desde la base externa del cráneo hasta la 6º o 7º vértebra cervical, ubicádas delante de la columna vertebral.
Partes
Nasofaringe: también se llama laringe superior o rinofaringe al arrancar de la parte posterior de la cavidad nasal. El techo de la faringe situado en la nasofaringe se llama cavum, donde se encuentran las amígdalas faríngeas o adenoides. La nasofaringe está limitada por delante por las coanas de las fosas nasales y por abajo por el velo del paladar. A ambos lados presenta el orificio que pone en contacto el oído medio con la pared lateral de la faringe a través de la trompa de eustaquio. Detrás de este orificio se encuentra un receso faríngeo llamado fosita de rosenmüller. En la pared posterior de la nasofaringe se aprecia el relieve del arco anterior del atlas o primera vértebra cervical.
Orofaringe: también se llama faringe media o bucofaringe porque por delante se abre a la boca o cavidad oral a través del istmo de las fauces. Por arriba está limitada por el velo del paladar y por abajo por la epiglotis. En la orofaringe se encuentran las amígdalas palatinas o anginas, entre los pilares palatinos anterior o glosopalatino y posterior faringopalatino.
Laringofaringe: también se llama hipofaringe o faringe inferior. Comprende las estructuras que rodean la laringe por debajo de la epiglotis, como los senos piriformes y el canal retrocricoideo, hasta el límite con el esófago. En medio de los senos piriformes o canales faringolaríngeos se encuentra la entrada de la laringe delimitada por los pliegues aritenoepiglóticos.
Funciones
La deglución: es el paso del bolo alimenticio desde la boca hacia la faringe.
La respiración: por respiración generalmente se entiende al proceso fisiológico indispensable para la vida de los organismos que consta de inspiración o inhalación y espiración.(suele simplificarse en 'aeróbicos' y 'anaeróbicos' vulgarmente).
La fonación: la fonación es el trabajo muscular realizado para emitir sonidos inteligibles, es decir, para que exista la comunicación oral.
Interviene en la audición ya que la tropa auditiva esta lateral a ella y se unen a través de la trompa de eustaquio.
Otras funciones de la faringe son la olfación, salivación, masticación, funciones gustativas, protección y continúa la cámara de resonancia para la voz.
Esófago
El esófago es una parte del tubo digestivo de los seres humanos formada por un tubo muscular de unos 20 centímetros. Se extiende desde la 6ª o 7ª vértebra cervical hasta la 11ª vértebra torácica y a través del mismo pasan los alimentos desde la faringe al estómago.
El esófago discurre por el cuello y por el mediastino posterior (posterior en el tórax), hasta introducirse en el abdomen superior, atravesando el diafragma. En el recorrido esofágico encontramos distintas improntas producidas por las estructuras vecinas con las que está en íntimo contacto como son:
El cartílago cricoides de la laringe.
El cayado aórtico de la arteria aorta.
La aurícula izquierda del corazón.
El hiato diafragmático, que es el orificio del diafragma por el que pasa el esófago.
Estructura del esófago
El esófago está formado por:
Mucosa: es un epitelio estratificado o de varias capas de células no queratinizado, que recubre la luz del esófago en su parte interna. Este epitelio está renovándose continuamente por la formación de nuevas células de sus capas basales. Para facilitar la propulsión del alimento hacia el estómago. El epitelio está recubierto por una fina capa de mucus, formado por las glándulas cardiales y esofágicas.
Capa muscular: está formado a su vez por una capa interna de células musculares lisas concéntricas y otra capa externa de células musculares longitudinales, que cuando se contraen forman ondas peristálticas que conducen el bolo alimenticio al estómago.
Esfínter esofágico superior: (ees), divide la faringe del esófago. Está formado por el músculo cricofaríngeo que lo adhiere al cricoides. Este músculo es un músculo estriado, es decir, voluntario, que inicia la deglución.
Esfínter esofágico inferior: (eei), que separa el esófago del estómago. Realmente no es un esfínter anatómico, sino fisiológico, al no existir ninguna estructura de esfínter pero sí poseer una presión elevada cuando se mide en reposo. Este esfínter, disminuye su tono normalmente elevado, en respuesta a varios estímulos como:
A.- la llegada de la onda peristáltica primaria.
B.- la distensión de la luz del esófago cuando pasa el bolo alimenticio (peristalsis secundaria)
C.- la distensión gástrica.
La presión elevada en reposo se mantiene tanto por contribuciones de nervios como de músculos, mientras que su relajación ocurre en respuesta a factores neurogénicos.
Su función exclusivamente motora propulsa el bolo alimenticio a través del tórax en su tránsito desde la boca al estómago (no realiza funciones de absorción ni digestión). En la fase involuntaria de la deglución hay elevación del paladar blando, obstrucción de la nasofaringe y cierre de la glotis.
El paso del bolo a la hipofaringe produce relajación del esfínter superior e inicio de ondas peristálticas primarias y secundarias en el cuerpo del esófago (se estimulan receptores mecánicos que activan reflejos específicos para que esto se lleve a cabo).
El tránsito esofágico es ayudado por la fuerza de gravedad. Cuando el bolo llega al esfínter esofágico inferior se produce relajación de este, por lo que permite su paso al estómago para que posteriormente el esfínter recupere su tono que evita el reflujo gastroesofágico.
Estómago
El estómago es un órgano en el que se acumula comida. Varia de forma según el estado de repleción (cantidad de contenido alimenticio presente en la cavidad gástrica) en que se halla, habitualmente tiene forma de j. Consta de varias partes que son: fundus, cuerpo, antro y píloro. Su borde menos extenso se denomina curvatura menor y la otra, curvatura mayor. El cardias es el límite entre el esófago y el estómago y el píloro es el límite entre estómago y el intestino delgado. En un individuo mide aproximadamente 25cm del cardias al píloro y el diámetro transverso es de 12cm. Es el encargado de hacer la transformación química ya que los jugos gástricos transforman el bolo alimenticio que anteriormente había sido la transformación mecánica.
Intestino delgado
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El intestino delgado es la parte del tubo digestivo que inicia después del estómago y acaba en el ciego del colon. Se divide en tres porciones: duodeno, yeyuno e íleon.
Contenido
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1 función del intestino delgado
2 forma y relaciones del intestino delgado
3 irrigación arterial del intestino delgado
4 drenaje venoso
5 histología del intestino delgado
6 véase también
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función del intestino delgado [editar]
La principal función del intestino delgado es la absorción de los nutrientes necesarios para el cuerpo.
El quimo que se crea en el estómago del bolo alimenticio mezclado con el ácido clorhídrico a partir de movimientos peristálticos se mezcla con las secreciones biliar y pancreática (además de la propia duodenal) para no romper las capas del intestino delgado (ya que este tiene un ph ácido) y es llevado al duodeno. El tránsito alimenticio continúa por este tubo de unos seis metros (en el vivo) a lo largo de los cuales se completa el proceso de la digestión y se efectúa la absorción de las sustancias útiles. El fenómeno de la digestión y de la absorción dependen en gran medida del contacto del alimento con las paredes intestinales, por lo que cuanto mayor sea éste y en una superficie más amplia, tanto mejor será la digestión y absorción de los alimentos. Esto nos da una de las características morfológicas más importantes del intestino delgado que son la presencia de numerosos pliegues que amplifican la superficie de absorción como:
Pliegues circulales.
vellosidades intestinales (de 0,5 mm de altura y un núcleo de lámina propia).
Microvellosidades en las células epiteliales.
La superficie de absorción del intestino delgado es de aproximadamente 200 m² en un humano adulto.[1]
Forma y relaciones del intestino delgado [editar]
El duodeno se caracteriza por su relación con el estómago, hígado y páncreas, pero el yeyuno e íleon son más difíciles de distinguir, y no hay una separación neta entre ambos.
En general, se pueden distinguir porque:
El yeyuno tiene mayor diámetro que el íleon (3 centímetros el yeyuno, 2 cm el íleon).
El yeyuno tiene más pliegues circulares, más vellosidades intestinales y más finas, mientras que el íleon tiene menos.
En cambio, en el íleon los folículos linfoides (placas de peyer) y la irrigación vascular en forma de arcadas es mayor, que en el yeyuno. Además sus paredes son más delgadas y menos vascularizadas.
Topográficamente tanto el yeyuno como el íleon ocupan el espacio infracólico, aunque:
El yeyuno se sitúa un poco más arriba y a la izquierda (región umbilical) que el íleon (abajo y a la derecha).
En general, las asas yeyunales son de dirección más horizontal, mientras que las ileales son de dirección vertical.
El final del intestino delgado es el íleon terminal que desemboca en el ciego por medio de la válvula ileocecal.
En la constitución de la pared intestinal, además de las capas usuales de mucosa, submucosa, muscular y serosa, destaca la presencia de acúmulos de tejido linfoide que alcanzan hasta la submucosa. Se localizan en el borde antimesentérico y su número es de 30 ó 40, y hasta 2,5 cm de diámetro. Como se ha mencionado anteriormente, son más numerosos en el íleon.
Toda la longitud del intestino delgado queda unida a la pared posterior a través de la raíz del mesenterio. Esta unión del mesenterio a la pared posterior comienza a nivel de la vértebra l2, cruza el gancho del páncreas (por donde penetra la arteria mesentérica superior), cruza delante de la cava inferior, sigue externamente a los vasos ilíacos comunes y externos para terminar en la fosa ilíaca derecha, a nivel del promontorio, lateral a la articulación sacroilíaca derecha, a unos 6 cm, de la línea media.
Intestino grueso
El intestino grueso es la penúltima porción del tubo digestivo , formada por el ciego, colon y el recto. El intestino delgado se une al intestino grueso en el abdomen inferior derecho a través de la válvula ileocecal. El colon es un tubo muscular de aproximadamente un metro y medio de largo. La primera y mayor parte del intestino grueso se llama colon. El colon continúa absorbiendo agua y nutrientes minerales de los alimentos y sirve como área de almacenamiento de las heces.
El colon consta de cuatro secciones:
Colon ascendente o derecho: es la primera sección y comienza en el área de unión con el intestino delgado. La primera porción del colon ascendente se llama ciego y es donde el apéndice se une al colon. El colon ascendente se extiende hacia arriba por el lado derecho del abdomen.
Colon transverso: es la segunda sección y se extiende a través del abdomen del lado derecho hacia el lado izquierdo. Sus dos extremos forman dos ángulos que se llaman:
El ángulo hepático del colon, localizado en la lado derecho siendo la unión del colon ascendente con el colon transverso.
El ángulo esplénico del colon, localizado en el lado izquierdo, siendo la unión del colon transverso con el colon descendente.
Colon descendente o izquierdo: es la tercera sección y continúa hacia abajo por el lado izquierdo.
Colon sigmoide o sigma o iliopélvico: es la cuarta sección y se llama así por la forma de s. El colon sigmoide se une al recto, y éste desemboca en el ano
La pared de cada una de estas secciones del colon y del recto tiene varias capas de tejido. El cáncer colorrectal se origina en la capa más interna y puede crecer a través de alguna o de todas las demás cápas.
El intestino grueso procede embriológicamente de la parte del asa intestinal primitiva que sufre menor número de flexuras. Al completar el intestino un giro positivo de 270° (contrario a las agujas del reloj) en torno al eje de la arteria mesentérica superior, el comienzo del intestino grueso se encuentra en la fosa ilíaca derecha. Teniendo en cuenta que existe un punto fijo (la cloaca primitiva que posteriormente originará el ano), el recorrido que hace el intestino primitivo dibuja perfectamente el futuro marco cólico del adulto. El marco cólico encuadra las asas yeyunales e ileales, que tienen situación inframesocólica.
Anatómicamente el intestino grueso
Topográficamente comienza el intestino grueso en la válvula ileocecal, en el ciego, que es el apéndice primitivo. El ciego es intraperitoneal, así como el apéndice. El colon ascendente se adosa a la pared posterior y se hace secundariamente retroperitoneal. En la base del hígado, el colon cambia de dirección en el ángulo hepático del colon y se hace colon transverso, que pende con una longitud variable, unido a la pared abdominal posterior por el mesocolon transverso. Vuelve a cambiar de dirección en el ángulo esplénico del colon, y pasa a colon descendente, que también está adherido a la pared abdominal posterior.
El colon está ampliamente colonizado por bacterias comensales que sintetizan vitamina k y ácido fólico como:
escherichia coli.
enterobacter aerogenes.
streptococcus fecalis.
clostridium perfringens.
La flora del colon colabora en la conversion del almidón y sus derivados a d-glucosa para que ésta sea absorbida, en el proceso libera metano ch4 (en forma gaseosa), el cual se absorbe en función a las necesidades fisiológicas como cadenas de ácidos grasos.
Páncreas
Es una glándula íntimamente relacionada con el duodeno, el conducto excretor del páncreas, que termina reuniéndose con el colédoco a través de la ampolla de vater, sus secreciones son de gran importancia en la digestión de los alimentos.
Hígado
El hígado es la mayor víscera del cuerpo. Pesa 1500 gramos. Consta de dos lóbulos. Las vías biliares son las vías excretoras del hígado, por ellas la bilis es conducida al duodeno. Normalmente salen dos conductos: derecho e izquierdo, que confluyen entre sí formando un conducto único. El conducto hepático, recibe un conducto más fino, el conducto cístico, que proviene de la vesícula biliar alojada en la cara visceral de hígado. De la reunión de los conductos cístico y el hepático se forma el colédoco, que desciende al duodeno, en la que desemboca junto con el conducto excretor del páncreas. La vesícula biliar es un reservorio musculo membranoso puesto en derivación sobre las vías biliares principales. Contiene unos 50-60 cm³ de bilis. Es de forma ovalada o ligeramente piriforme y su diámetro mayor es de unos 8 a 10 cm.
Bazo
El bazo, por sus principales funciones se debería considerar un órgano del sistema circulatorio. Su tamaño depende de la cantidad de sangre que contenga.
sentido del gusto
El gusto es uno de los sentidos, consiste en registrar el sabor e identificar determinadas sustancias solubles en la saliva por medio de algunas de sus cualidades químicas.
Fundamentos del sentido del gusto
Aunque constituye el más débil de los sentidos, está unido al olfato, que completa su función. Esto, porque el olor de los alimentos que ingerimos asciende por la bifurcación aerodigestiva hacia la mucosa olfativa, y así se da el extraño fenómeno, que consiste en que probamos los alimentos primero por la nariz. Una demostración de esto, es lo que nos pasa cuando tenemos la nariz tapada a causa de un resfriado: al comer encontramos todo insípido, sin sabor.
Este sentido, además, es un poderoso auxiliar de la digestión, ya que sabemos que las sensaciones agradables del gusto estimulan la secreción de la saliva y los jugos gástricos. Las papilas gustativas juegan un papel muy importante en este sentido.
Se considera que las vías de transmisión gustativas parten desde las regiones musculares posteriores de la lengua, a través de sus filetes nerviosos, que conducen las excitaciones a los centros ubicados en el lóbulo témporo-occipital del cerebro. Cada filete nervioso tiene una sensibilidad específica, relacionada directamente con las zonas gustativas ubicadas en la lengua.
Cinco gustos primarios
Se corresponden con los cinco sabores que se consideran.
sabor amargo: como la quinina.
sabor salado: como el cloruro sódico o el agua de mar.
sabor dulce: como la sacarosa.
sabor ácido: como el limón.
Sabroso o umami: como el glutamato. Es el último de los gustos incorporado a la lista en 1908 por el fisiólogo japonés kikunae ikeda.[
Las papilas gustativas son un conjunto de receptores sensoriales o específicamente llamados receptores gustativos. Se encuentran en la lengua y son los principales promotores del sentido del gusto. Dependiendo de su localización en la lengua tienen la habilidad de detectar mejor cierto tipo de estímulos o sabores.
Hay tres tipos de papilas gustativas:
Papilas caliciformes
Son las papilas menos numerosas, pero son las más voluminosas, y las importantes; son las receptoras del sabor amargo. Están dispuestas cerca de la base de la lengua, en dos lineas que se reúnen en la parte media y posterior, formando un ángulo agudo, llamado v lingual. El número de estas papilas es de once, y la mayor está situada en el vértice. Cada una tiene la forma de un tronco de cono invertido, y está colocada en una depresión semejante a una cáliz, de donde viene el nombre caliciformes. Entre la papila y el borde del cáliz se observa un surco anular, en cuyos bordes sobresalen las extremidades de los corpúsculos gustativos en forma de filamentos. Cada corpúsculo gustativo tiene la forma de una oliva y comprende dos clases de células:
Células de sostén: se encuentran en la periferia y están algo encorvados para envolver a las células gustativas del centro.
Células gustativas: son ovoides; su extremidad libre termina por un bastoncito que sobresale al exterior del corpúsculo, y su base está envuelta por las ramificaciones de un filete del glosofaríngeo.sobre el trayecto del glosofaríngeo, se encuentra el ganglio petroso que contiene neuronas gustativas; cada una de estas neuronas manda una dendrita a una célula gustativa, mientras el cilindro-eje se dirige hacia las capas ópticas y el cerebro.
Papilas fungiformes
Tienen la forma de un hongo, como su nombre lo indica, y se componen de una cabeza abultada, y de un pedicelo. Están diseminadas en toda la superficie de la lengua, especialmente delante de la v lingual, estas son muy visibles y tiene un color rojizo debido a los vasos sanguíneos que las riegan. Este tipo de papilas se estimulan más en el periodo de la niñez y el la ancianidad debido a que son receptoras del sabor dulce. Contienen corpúsculos gustativos, como las caliciformes y sirven para el gusto. Están inervadas por una rama del nervio facial, llamada cuerda del tímpano, que se pega al nervio lingual en la mayor parte de su trayecto.
Papilas filiformes, coroliformes o foliadas
Tiene forma cónica, cilíndrica y terminan por una corona de filamentos puntiagudos, estas variadas formas hace que se preste confusión a la hora de clasificar las papilas. Son receptoras del sabor ácido y salado; además tiene función térmica y táctil. Este tipo de papila se estimula más comúnmente en el periodo adulto. Están repartidas en toda la superficie de la lengua dispuestas en series paralelas que van oblicuamente del surco del medio de la lengua hasta los bordes. Están inervadas por el nervio lingual que se desprende de la rama inferior del trigémino y cuyas ramificaciones penetran en los corpúsculos de krause visibles en los filamentos de las papilas.
Sentido del olfato
El olfato es el sentido encargado de detectar y procesar los olores. Es un sentido químico, en el que actúan como estimulante las partículas aromáticas u odoríferas desprendidas de los cuerpos volátiles, que ingresan por el epitelio olfativo ubicado en la nariz, y son procesadas por el sistema olfativo.
La nariz humana distingue entre más de 10.000 aromas diferentes. El olfato es el sentido más fuerte al nacer. Así reconoce un bebé a su madre.
Las sustancias odorantes son compuestos químicos volátiles trasportados por el aire. Los objetos olorosos liberan a la atmósfera pequeñas moléculas que percibimos al inspirar. Estas moléculas alcanzan la mucosa olfativa, que consta de tres tipos característicos de células: las células olfativas sensoriales, las células de sostén y las células basales, que se dividen aproximadamente una vez al mes y reemplazan a las células olfativas moribundas. Los 20 o 30 millones de células olfativas humanas contienen, en su extremo anterior, una pequeña cabeza con cerca de 20 pequeños filamentos sensoriales (cilios). El moco nasal acuoso transporta las moléculas aromáticas a los cilios con ayuda de proteínas fijadoras; los cilios transforman las señales químicas de los distintos aromas en respuestas eléctricas.
Las prolongaciones nerviosas de las células olfativas alcanzan el bulbo olfatorio a través de micro-orificios del cráneo; el bulbo es una porción anterior del cerebro, que se ocupa de la percepción de los olores. Estas prolongaciones nerviosas terminan en los glomérulos, pequeñas terminaciones de celulas olfativas de forma esférica donde se procesan las señales aromáticas que luego son conducidas por células receptoras especiales. La información llega primero al sistema límbico y al hipotálamo, regiones cerebrales ontogenéticamente muy antiguas; responsables de las emociones, sentimientos, instintos e impulsos, tales regiones almacenan también los contenidos de la memoria y regulan la liberación de hormonas. Por este motivo, los olores pueden modificar directamente nuestro comportamiento y las funciones corporales. Sólo más tarde parte de la información olorosa alcanza la corteza cerebral y se torna consciente.
Proceso de digestión en el hombre
El tubo digestivo se inicia en la cavidad oral e incluye la boca, la faringe, el esófago, el estomago, el intestino delgado, el intestino grueso y el ano.
Cada una de estas áreas está especializada para cumplir con una fase determinada del proceso total de la digestión, aunque su estructura sea similar.
Cuando se ingieren los alimentos
Los alimentos ingresan a la boca, a medida que el alimento es masticado es mojado con saliva que contiene un moco lubricante para el alimento de modo que pueda ser fácilmente deglutido. Las seis glándulas salivales producen secreciones que se mezclan con éstos. La saliva rompe el almidón en maltosa, glucosa y oligosacáridos ; gracias a una de las enzimas que contiene como la amilasa, que inicia la degradación en los almidones. Ésta actúa por hidrólisis.
A su vez disuelve los alimentos sólidos para hacerlos susceptibles a la acción de secreciones intestinales posteriores, estimula la secreción de enzimas digestivas y lubrica la boca y el esófago para permitir el paso de sólidos.
Acción en el estómago y el intestino
El jugo gástrico del estómago contiene agentes como el ácido clorhídrico y algunas enzimas, entre las que se encuentran pepsina, renina e indicios de lipasa. (Se cree que la superficie del estómago está protegida del ácido y de la pepsina por su cubierta mucosa). La pepsina rompe las proteínas en péptidos pequeños. La renina separa la leche en fracciones líquidas y sólidas y la lipasa actúa sobre las grasas. La secreción del jugo gástrico es estimulada por el acto de masticar y deglutir e incluso por la visión o idea de cualquier comida. (reflejos). La presencia del alimento en el estómago estimula la producción de otras secreciones gástricas, las cuales estimulan la producción de sustancias digestivas en el intestino delgado donde se completa su digestión.
La parte más importante se localiza en el intestino delgado: donde la mayoría de los alimentos sufren de la hidrólisis y son absorbidos. El bolo alimenticio es objeto de acción de tres líquidos:
>El líquido pancreático
>El líquido intestinal
>La bilis
Éstos neutralizan el ácido gástrico con lo que finaliza la fase gástrica de la digestión.
El líquido pancreático penetra en el intestino delgado a través de varios conductos. Contiene tripsina y quimiotripsina, enzimas que fraccionan las proteínas complejas en componentes más simples, que se pueden absorber y utilizar en la reconstrucción de proteínas del organismo. La esterasa pancreática rompe las grasas; la amilasa pancreática hidroliza el almidón en maltosa, que más tarde otras enzimas rompen en glucosa y fructosa. La secreción del jugo pancreático es estimulada por la ingestión de proteínas y grasas.
El intestino segrega el jugo intestinal, el cual contiene varias enzimas; su función es completar el proceso ya iniciado por el jugo pancreático. La “salida” (el flujo) de este jugo es estimulada por la presión mecánica del alimento digerido parcialmente en el intestino.
Aquí entran en acción las sales biliares que se encargan de atudar a la absorción de las grasas, que las disuelven de manera tal que puedan ser más accesibles a las lipasas que las hidrolizan.
La bilis, secretada por el hígado y almacenada en la vesícula biliar, fluye (“corre-cae”) en el estómago e intestino delgado tras la ingestión de grasas.
El transporte de los productos de la digestión a través de la pared del intestino delgado puede ser pasivo o activo. El sodio, la glucosa y muchos aminoácidos son transportados de forma activa. Lo que significa que los productos de la digestión son asimilados por el organismo a través de la pared intestinal, que es capaz de absorber sustancias nutritivas de forma selectiva, rechazando otras sustancias. El estómago y el colon (en el intestino grueso) tienen también la capacidad de absorber agua, ciertas sales, alcohol, y algunos fármacos.
También se cree que ciertas proteínas enteras atraviesan la barrera intestinal. La absorción intestinal tiene otra propiedad única: muchos nutrientes se absorben cuando la necesidad del organismo es mayor.
En el adulto, la superficie replegada de absorción del intestino supone 140 m².
La absorción está favorecida por la longitud del intestino delgado que es de 6.7 a 7.6m como valor medio.
Las sustancias que tienen la propiedad de ser hidrosolubles, tales como minerales, aminoácidos e hidratos de carbono, pasan al sistema de capilares del intestino y a través de los vasos del sistema portal, directamente al hígado.
Por el contrario, muchas de las grasas se vuelven a sintetizar en la pared del intestino y son recogidas por el sistema linfático, que las conduce a la circulación a través del sistema de la vena cava. Con ello se evita el primer paso a través del hígado.
La excreción de los materiales no digeridos
Éste se transforma en el colon, en una masa sólida por la reabsorción de agua hacia el organismo.
Si las fibras del colon impulsan demasiado rápido la materia fecal por él, ésta permanece semilíquida. Lo que conocemos como el resultado de la diarrea.
En el otro extremo, la actividad de las fibras musculares del colon produce estreñimiento. Las heces permanecen en el recto hasta que son excretadas a través del ano.
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